
Para conocer qué opción resulta más conveniente y tomar la mejor decisión para nuestro emprendimiento es importante tener en cuenta las ventajas y desventajas de cada Régimen.
Monotributo
Se trata de un Régimen Impositivo Simplificado que fue creado, en un principio, con el fin de favorecer el ingreso de nuevos contribuyentes que realizan una actividad económica.
Se paga un importe fijo mensual que varía según la categoría y que consta de dos partes: Componente impositivo (IVA y Ganancias) y Componente previsional (Jubilación y obra social).
Para poder inscribirte, es necesario que cuentes con CUIT y clave fiscal, una vez obtenido esto, hay que analizar los diversos parámetros a considerar para poder encuadrar en este Régimen: ingresos brutos anuales, alquileres devengados, energía eléctrica consumida y superficie afectada a la actividad.
Una vez realizada la inscripción vas a poder emitir facturas C por las operaciones que realices.
Es importante saber que hay un monto anual máximo de facturación permitido para permanecer dentro del Monotributo dependiendo de si prestas servicios o realizas venta de cosas muebles. Actualmente esos valores son de $5.650.236 y $8.040.721 respectivamente.
Con este Régimen podes:
- Realizar aportes a una obra social o prepaga.
- Tener blanqueados y facturados tus ingresos por la actividad que realices.
- Simplificar tu situación impositiva ya que no tenes que realizar presentaciones de declaraciones juradas ni de IVA ni de Ganancias.
- Realizar aportes a tu jubilación.
No vas a poder:
- Realizar importaciones.
- Vender productos por un importe unitario mayor a $85.627.
- Realizar más de 3 actividades económicas o tener más de 3 unidades de explotación.
- No podes tener ingresos anuales mayores a los límites establecidos en la categoría H o K.
- Tener gastos excesivos relacionados o no con tu actividad económica.
Responsable Inscripto
El también conocido Régimen General no tiene tantas limitaciones, debido a que no se trata de un Régimen Simplificado, pero tienen una mayor carga y obligaciones impositivas. Deberán presentar mensualmente las declaraciones juradas de IVA, teniendo en cuenta sus ventas y compras, anualmente la declaración jurada de Ganancias y pagar de manera mensual su aporte jubilatorio (Autónomos).
En principio, se emiten dos tipos de comprobantes: Facturas A (cuando se realicen operaciones con otros Responsables Inscriptos y Monotributistas) y Facturas B (cuando se realicen operaciones con sujetos exentos o consumidores finales).
Los beneficios de este Régimen son:
- Poder realizar todas las actividades económicas que quieras/tengas.
- Ser importador.
- No hay límites de facturación.
- No hay límite de precio unitario máximo por producto vendido.
Las desventajas son:
- No se realizan aportes a una obra social, para tener acceso se debe contratar una en forma particular.
- Se deben realizar presentaciones mensuales y anuales de impuestos y se debe llevar una contabilidad más organizada.
- La carga impositiva suele ser mayor.
En conclusión podemos decir que el monotributo es más económico y sencillo de administrar ya que no se liquidan ni pagan declaraciones juradas de IVA ni Ganancias pero tiene el limitante, es decir un techo a cuánto se puede crecer por el tema de los topes anuales de facturación. Mientras que Responsable Inscripto no tiene límite de crecimiento pero es mas costoso impositivamente.
Lo ideal es siempre que sea posible, comenzar con el monotributo y cuando ya este régimen nos queda chico, hacer el traspaso al régimen general ya con otro capital y espalda financiera para poder hacer frente a los nuevos costos impositivos sin fracasar en el intento.
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